Clotàs Monastrell 2016

 

  • Variedades: 100% Monastrell de 70 años de edad. Suelo arenoso-gravoso. Se practica una viticultura tradicional integrada, orgánica, sostenible y respetuosa con el medio ambiente
  • Fermentación: Vendimia manual en cajas a finales de octubre. Despalillado en bodega y la uva sin estrujar va a barricas abiertas de 225 lt de roble francés para su fermentación, que se realiza sin adición de sulfitos ni levaduras. Maceración durante 16 días
  • Crianza: 12 meses de crianza en barricas de roble francés. No ha sido filtrado por lo que pueden aparecer precipitados
  • Volumen: 14% 

El vino Clotàs Monastrell 2016 tiene color rojo picota puro con ribete violáceo, acorde con su edad. La capa es media y la lágrima, ligeramente glicérica.

La nariz tiene buena intensidad con un perfil marcadamente varietal, se huele la Monastrell con sus intensos aromas balsámicos y su sensación cálida (pero ojo, no alcohólica). La fruta es predominantemente roja y en sazón, aderezada con notas de tierra mojada y flores silvestres. La oxigenación nos trae notas minerales férricas y un punto de grafito. El aumento de temperatura y una mayor aireación hace asomar las notas de regaliz negro y de piña piñonera con sus semillas y su resina.

La complejidad de este vino se refleja en un nuevo giro con notas de caramelo duro y rojo, hoja de tabaco, ramas de árbol y hojarasca. Para ser un vino tan joven y con la crianza tan reciente, la madera está muy bien integrada.

La entrada en boca es ligeramente tánica, perfectamente acorde con su juventud y su crianza. Golosas notas frutales se ven equilibradas por una excelente acidez. Al tacto se muestra estructurado y amplio, con un tanino presente pero noble, que pulirá la botella. El sabor es eminentemente frutal (fruta roja y negra) y da sensación carnosa, casi masticable. Tiene buena persistencia.

Es un vino muy gastronómico, excelente acompañante de todo tipo de carnes, desde la ternera hasta la vaca vieja, pasando por caza mayor y menor. Marida a la perfección con una gran variedad de elaboraciones, desde la brasa a los asados pasando por guisos de larga cocción. Debe servirse ligeramente más frío que otros vinos tintos para disfrutarlo en plenitud.