• Variedades: 80% Macabeo y 20% Tortosí. Se practica una viticultura tradicional integrada, orgánica, sostenible y respetuosa con el medio ambiente
  • Vinificación: Vendimia manual en cajas. Prensado muy suave de los racimos. Desfangado estático del mosto flor durante 24 horas en cámara de frío, desde la que pasa a barricas de 225 litros para su fermentación
  • Crianza: Crianza de seis meses en las mismas barricas de fermentación
  • Volumen: 13%

El vino tiene un color amarillo pajizo con reminiscencias verdosas y doradas. Limpio y brillante.

Tiene una nariz seductora en la que destacan su intensa carga floral (jazmín, azahar, flor de cerezo), una nota de queso azul, y toques balsámicos de hinojo y eucalipto, chispas de anís, seguidos de fruta tropical (mango y lichi) y cítrica (pomelo).

Notas de madera detrás de la fiesta aromática y pinceladas de plátano al reposar.

En boca tiene dos caras, por una parte la fruta (albaricoque, melocotón y mango), primaria, aromática y fresca, y con paso ligero.

Por otro la madera, expresa untuosidad sin demasiado peso (lácteos, vainilla). Persistencia media, tiene la frescura de su buena acidez. Deja una sensación ahumada al final del recorrido.

Un vino que sorprende. Fresco y de paso ligero, con complejidad y a la vez fácil de beber. Creemos que tiene un gran potencial de evolución en botella.

Agosto 2019

Anuncios